La carpintería de acabado interior consiste en la instalación de elementos decorativos de madera, como molduras, zócalos, puertas y armarios, para lograr un aspecto elegante y sofisticado. Este oficio especializado se centra en la precisión, la estética y la atención al detalle, transformando un espacio estructural en un hogar terminado mediante el recubrimiento de las juntas de construcción.